Una canastilla para Mario

Cuando comienza el tercer trimestre el embarazo toma un camino distinto. Hasta ese momento, la mamá era quien ocupaba todas las conversaciones, sus sensaciones, su sueño, sus náuseas, sus mareos, etc… En la recta final, la creciente barriga te anuncia lo que en breve será una realidad, un pequeño que ocupa tu ser, tu vida y hasta tu casa está a punto de llegar. A partir de ahí, empieza el descontrol, hay que prepararlo todo, ¿pero sabemos realmente qué es lo que vamos a necesitar?
Muchos papás lo tienen claro desde el principio, bien porque han tenido mucha experiencia con familiares y amigos en la crianza de otros bebés o simplemente porque son muy organizados. Las “mamás patosas” no tenemos tanta suerte y comenzamos una suerte de romeria por tiendas y centros comerciales intentando que alguna alma cándida nos aconseje acerca de aquellos útiles necesarios para recibir a nuestro bebé como merece. Si tenemos suerte y encontramos a buenas personas llegaremos a casa con todo lo necesario, pero en la mayoría de los casos acabamos comprando un montón de cacharros inútiles y por cierto muy voluminosos que llenaran nuestros trasteros y que después apenas usaremos.
Eso sí, según nazca el bebé, los papás o algún abuelo habrá de recorrerse los alrededores de la clínica para localizar algún lugar donde vendan “manoplas para las manitas”, un arrullo abrigadito o un saquito para el cuco.
Luego está la otra versión, cuando todas las madres que están a tu alrededor, amigas, vecinas, primas, cuñadas o hermanas, aprovechan la ocasión de la llegada de tu próximo retoño para vaciar sus trasteros bajo la promesa de “está como nuevo y me daba mucha pena tirarlo, ya verás que bien te viene”.
Éstas son casi más peligrosas que los vendedores ávidos de comisión y encima te hacen que te pases los últimos meses de embarazo, lavando y planchando como una loca y clasificando cosas viejas sin que realmente alcances a saber para qué narices necesitas tanta cacharrería.

Recientemente, la mama de Mario, que se encuentra en la semana 28 de embarazo, tuvo la valentía de preguntarme por aquellas cosas que eran necesarias para la llegada de su bebé. Supongo que mi opinión como Mamá Patosa le inspira más confianza, así que he decidido compartir mi consejo con todas aquellas que sintais la misma necesidad, teniendo en cuenta que esta solo mi experiencia y que cada caso y situación es tan válida como cualquier otra.
Pues allá va mi lista de cosas necesarias para acoger a un bebé en casa.

Para el hospital
Consulta con el centro en el que tienes previsto dar a luz para saber y os van a dar ropa u otros enseres para tí y el bebé, en todo caso vas a necesitar lo siguiente
– Necesitarás una bolsa o maleta para guardar tus cosas y las del bebé.
– Para el bebé necesitarás: 6 bodys, 3 pijamas o peleles, manoplas (dos pares), patucos (3 pares), gorritos (2 unidades), dos arrullos, una toalla para el baño, el conjunto de primera puesta y ropa de abrigo para salir a la calle el día que os den el alta.
– Para tí necesitarás: Una bata para levantarte de la cama, salir al pasillo o recibir visitas. Dos camisones con abertura adelante para poder dar el pecho fácilmente. Dos sujetadores de lactancia, bragas desechables, crema purelan para los pechos. Tu bolsa de aseo con aquellas cosas que necesites, tus cremas, pinturas, lentillas, etc. Un cargador para el móvil. Ropa de calle para salir el día que te den el alta, calcula que cuando vuelvas a casa utilizarás la ropa que te ponías en el 5 o 6 mes de embarazo asi que no te deshagas de ella rapidamente pues al principio la necesitarás hasta que tu cuerpo vuelva a su ser.
-Una almohada de lactancia, hará que estés más comoda y tu bebé estará mas a gusto para darle el pecho.

Para la habitación:

-La mini cuna o cuco, será muy útil los primeros meses, tiene que tener al menos dos juegos completos de sábanas, pero sí hay alguno más no pasa nada, los niños babean, vomitan las tomas a menudo. Tener más de un juego de sábanas será muy útil a media noche. Estas sábanas puedes compartirlas con el cuco del carricoche pues suelen ser del mismo tamaño.
– Un cambiador, puedes comprar un mueble ex profeso para la ocasión, aunque luego no le dará utilidad cuando el niño sea más mayor, utilizar el que viene junto con la bañera, o como hice yo comprar una comoda en Ikea y poner sobre ella un cojín cambiador que compré suelto. Si optas por esta opción es bueno que tengas cerca estanterías o baldas sobre la cómoda para que pongas en ella, pañales, cremas, toallitas y todas aquellas cosas que necesites para cambiar y asear a tu bebé. Recuerda la regla de oro, nunca se deja a un bebé solo en el cambiador, antes de empezar debes tener todo a mano.
– Un armario para su ropa, tal vez con la cómoda sea suficiente, pero en algunos caso puede ser necesario.
– Una cuna mayor para cuando deje la minicuna. Yo opté por una medida grande, 70×140, así cuando crezca se convierte en una camita y la aprovechas más tiempo, hasta los 3-4 años. Es importante saber que si nos prestan una cuna o la compramos de segunda mano es necesario cambiar el colchón pues no es bueno reutilizar de unos niños a otros. El colchón es mejor que sea de muelles ya que les permite respirar mejor que los de latex o viscolasticos y recordar, los bebés no usan almohadas.
– Ropa para la cuna, sabanas, mantas, edredón y protectores para los barrotes también son necesarios.
– Un móvil o un proyector con música será muy útil para crear un ambiente cálido y ayudarte a dormir al bebé, yo lo recomiendo 100%.
– Una lámpara adicional que te permita tener una luz suave para atender a tu bebé sin tener que dar la luz de la habitación y no despertarle.
– Un sillón o mecedora donde puedas darle el pecho, acunarle o leerle un cuento con comodidad, a veces una pasa muchas horas en esa habitación y hay que estar lo más comoda posible.
– Un humidificador, a mí me recomendaron que fuera de vapor frío para evitar hongos.

Para el baño:

– Una bañera que te permita bañar al bebe sin tener que estar agachada, algunas mamás utilizan el lavabo las primeras semanas, hay otras opciones, como bañeras que se acoplan a la bañera grande y se quedan en alto, bañeras hichables y muchos útiles. Yo recomiendo que incorporen cambiador, a mi me resultó util tener un cambiador en la habitación y otro en el baño.

– Toallas para el bebé, con forma de capa y manoplas para secarles tras el cambio del pañal.
– Jabón, cremas para el cuerpo y para el cambio de pañal. Especial para sus pieles sensibles. Además, vamos a necesitar suero (monodosis), sacamocos, bastoncillos de algodon, pañales, esponjas, tijeritas de punta redonda para las uñas…
– Un calefactor para el momento del baño. Aunque la casa tenga calefacción es mejor prevenir y tener el ambiente calentito cuando desnudamos al bebé y claro, evitar corrientes.

Para la cocina:

– Esterilizador de biberones y chupetes.
– Algún biberón por si hay que ayudar en los primeros días a la lactancia materna.
– Sacaleches y tarritos o bolsas para conservar la leche materna.
– Cepillo limpiabiberones y tetinas.

Para el salón.
– Una hamaquita para que el bebé pueda estar con nosotros sin tener que estar todo el día en el carro o en la cuna y pueda tener otra perspectiva. Probablemente no la utilicemos hasta los dos o tres meses pero a partir de ese momento será muy útil ya que podemos llevarla con comodidad por toda la casa.
– La trona para comer no la vamos a necesitar hasta los 4 o 6 meses cuando sean capaces de sentarse y empiecen a tomar alimentos sólidos, yo recomiendo que sean reclinables para que puedan descansar un ratito en la trona despues de comer o ver los dibujos tranquilamente, a veces, incluso se echan alguna cabezadita.
– Un cajón para los juguetes, así evitaremos que el salón parezca un mercadillo navideño.

Para la calle:

– El carro, normalmente constan de tres piezas, el cuco, el portabebes o maxicosi y la silla de paseo. En los primeros meses el bebé va tumbado y necesita sabanas o mantitas para vestirlo, puedes compartirlas con las de la minicuna.
– Una bolsa para el carricoche. Así podrás llevar todas las cosas que necesitas para el paseo.
– Una sombrilla para evitar el sol.

Para el coche:
– Si el cuco de tu carricoche está homologado puedes utilizarlo para transportarlo en el coche, sí no necesitarás un portabebé o una silla especifica para sus desplazamientos en el automovil. Vigila muy bien que cumpla la normativa, pues lo que está en juego es su vida y por eso creo que es una de las cosas en las que no podemos escatimar. Hoy la OCU recomienda que los bebés circulen en sentido contrario a la marcha y recuerda que siempre tienes que quitar el airbag si pones al bebé en el asiento delantero.

Con todas estas cosas lista, ya estarás en condiciones de recibir a tu bebé como se merece, pero recuerda nada es imprescindible y todo puede ser sustituido por algo similar, no te obsesiones porque poco a poco irás adaptandote a esta nueva situación.

Una mamá patosa

Hace pocos días, leía un comentario en el Facebook de una amiga que recordaba como cuando eramos niños siempre nos proponíamos al inicio de curso ser capaces de mantener ese cuaderno nuevo que nos había comprado mamá limpio y curioso todo el años, sin borrones, ni tachaduras, con una letra impecable y utilizando aquellos bolis de colores que tan bien quedaban en los apuntes de nuestra compañera. Lo cierto, es que dos semanas después mi cuaderno ya era un desastre, y de mis buenos propositos solo quedaba una mancha de nocilla en una esquina y un borrón de tipex en la otra.

Con el mismo próposito, y probablemente con igual fortuna, inicio hoy esta aventura. Con la certeza de que este blog para mamás patosas estará plagado de borrones y tachaduras, que no tendrá todos aquellos colores y fotografías que necesitaría y que muy a pesar los post tardarán mas en aparecer de lo que me gustaría.

Con todo y con ello, comienzo esta aventura con ilusión, curiosidad y un poquito de precaución.

Gracias por acompañarme, nos vemos pronto.